¿Hola? ¿Aló? ¿Qué palabra usas para saludar en tu país? El lenguaje es la herramienta principal de los medios, y algunos invierten muchísimo en traducciones.
Documented, una redacción con base en Nueva York, se comunica con sus audiencias en cuatro idiomas distintos y adopta un enfoque periodístico impulsado por la comunidad, con impacto real en la vida cotidiana de las personas migrantes.
Sanne Breimer, nuestra coordinadora de Project Oasis para Europa del Norte y del Sur, tuvo la suerte de conversar en línea con su cofundador, Mazin Sidahmed, y aprendió que:
- Los corresponsales comunitarios son clave para construir comunidad.
- Como organización, ayuda mucho formar parte de una red de medios afines.
- Es fundamental ofrecer apoyo en salud mental a periodistas que trabajan temas migratorios.
- Las apps de mensajería son útiles para crear un canal de ida y vuelta con la comunidad y obtener ideas para nuevas historias.
- Para mantener la calidad, los medios locales necesitan apoyo a través de subvenciones o fondos (pero no depender sólo de ellos).
- Escalar una empresa tecnológica no es lo mismo que escalar un medio local.
- Las ceremonias de premios sirven, sobre todo, para mostrarle a tu mamá en qué trabajas 😉
Mazin Sidahmed cofundó el medio sin fines de lucro Documented junto a Max Siegelbaum en 2018, en la ciudad de Nueva York. Ambos cubrían temas de migración y notaron que faltaba cobertura local sobre el tema, y que las personas migrantes nunca eran el público objetivo. Para llegar a ellas, entendieron que no bastaba con traducir, sino que era necesario cambiar la forma de hacer periodismo.
Siete años después, Documented cuenta con un equipo multilingüe de corresponsales y está dedicado a informar con y para las comunidades migrantes. Con grupos de mensajería en cuatro idiomas para interactuar con su audiencia, el medio ha desarrollado un enfoque periodístico radicalmente comunitario, que impacta en las experiencias cotidianas de las personas migrantes en Estados Unidos.
El tema de la migración se ha vuelto altamente politizado en Estados Unidos y Europa. ¿Cómo manejan eso?
Para las y los reporteros que cubren este tema todos los días, la velocidad de los cambios lo hace un trabajo increíblemente difícil. Explicamos lo que ocurre a nivel federal a las personas migrantes que viven aquí en Nueva York. El nivel de daño es enorme, y eso afecta también a los periodistas que van a los tribunales de inmigración de la ciudad y tienen que enfrentarse a preguntas para las que muchas veces no tenemos respuesta.
Tratamos de cuidar la salud mental y el ánimo del equipo mientras cubre estos temas. Les alentamos a usar el seguro médico, que incluye cobertura para terapia; trabajamos con el DART Center for Journalism and Trauma; y damos la mayor cantidad posible de tiempo libre y apoyo psicológico.
Documented ofrece guías de recursos en inglés, español, chino y criollo haitiano, y utiliza canales de comunicación en línea como servicios de mensajería en distintos idiomas y plataformas. ¿Obtienen la mayoría de las ideas para sus historias a través de esta conexión con la comunidad?
Sí, tenemos corresponsales comunitarios que se comunican por WhatsApp, WeChat y NextDoor para conectar con comunidades migrantes hispanohablantes, chinas y caribeñas. En las reuniones editoriales comparten lo que escucharon de la comunidad durante la semana, y eso suele orientar nuestra agenda editorial. Creamos un circuito de retroalimentación para no hacer lo que muchos medios hacen: usar solo el criterio periodístico interno para decidir qué es importante y qué merece ser noticia.
¿Cómo armaron este sistema y qué tan difícil es mantenerlo? [No está automatizado]
Es un gran desafío ponerlo en marcha. En este momento hay unas 8,000 personas registradas en WhatsApp, y ese número marca casi el límite de lo que se puede manejar en una conversación cercana uno a uno. Obviamente no son 8,000 personas escribiendo cada semana: la mayoría lo hace cuando tiene un problema o cuando hay algo relevante para ellas en nuestro boletín. A veces la gente simplemente manda un mensaje para decir “gracias por su trabajo” o envía un GIF de buenos días. No todos están enviando preguntas urgentes que necesitan respuesta.
Tenemos una persona y media trabajando en eso, dedicando la mayor parte de su tiempo a WhatsApp. Estamos tratando de resolver cómo escalar esa relación para poder atender a las 700,000 personas hispanohablantes de Nueva York con dominio limitado del inglés que no están siendo servidas por los medios en ese idioma.
Queremos experimentar en la próxima etapa con una combinación de automatización y comunicación personalizada, porque ya tenemos muchas guías y recursos en nuestro sitio web, y mucha gente hace las mismas preguntas.
Podemos ofrecer un menú de opciones para responder rápidamente las consultas y también la posibilidad de hablar con uno de nuestros corresponsales comunitarios.

¿Se sienten seguros usando WhatsApp?
Desde el primer día dejamos claro que no pedimos nombres y nos aseguramos de que la gente no envíe información que pueda identificarla por el chat. Existe mucha confianza, así que a veces las personas mandan documentos no solicitados que contienen información privada o personal. Nos aseguramos de eliminarlos y les explicamos que no deberían enviarnos ese tipo de archivos directamente. Siempre hay un equilibrio entre encontrarte con las personas donde están y los desafíos de trabajar en ese entorno.
Hemos considerado crear nuestro propio servicio de mensajería, usando herramientas de código abierto que permitan una comunicación cerrada y segura, pero eso implicaría que las personas descarguen y se registren en una nueva app, y sentimos que eso generaría demasiada fricción.
Vimos las cifras de crecimiento impresionantes en su informe anual del año pasado: un 41 % de aumento en el promedio mensual de visitantes únicos al sitio web, un 25 % de crecimiento en suscriptores de WhatsApp y 600 asistentes a eventos comunitarios. ¿Usan otras métricas de impacto además de estos números?
Pensamos el impacto en tres niveles. Primero, a nivel individual, cuando las personas nos dicen que una de nuestras guías les resultó útil. Luego, a nivel estructural, como cuando una historia genera un cambio en políticas públicas.
Por ejemplo, nuestro reportaje sobre el programa SNAP (Supplemental Nutrition Assistance Program) y la reducción de beneficios en distintas comunidades chinas de Nueva York llevó a que una legisladora estatal usara ese artículo para impulsar apoyo adicional.
Y, en tercer lugar, hablamos mucho de nuestro modelo y enfoque como una forma de incidir en la industria periodística, para que centre y priorice a las personas inmigrantes —y, en general, a las que no hablan inglés— en su cobertura. Queremos crear noticias que sean útiles para esas comunidades en sus propios territorios.
Tenemos un Impact tracker donde documentamos y llevamos registro de todos esos aspectos.
¿Tienes alguna historia de impacto individual que te guste especialmente?
Pienso mucho en las distintas etapas de ser una persona migrante: desde llegar por primera vez a un país y adaptarte, hasta llevar un tiempo ahí y, en el medio, tener que entender cómo funcionan los programas gubernamentales pensados para ayudarte y acompañarte.
Entre 2022 y 2024, cientos de miles de solicitantes de asilo llegaron a la ciudad de Nueva York y fueron alojados en refugios. Una de esas personas nos contó cómo Rommel Ojeda, nuestro corresponsal comunitario para comunidades hispanohablantes, fue su guía en la ciudad, ayudándole a entender cómo acceder a vivienda y apoyo estatal, y cómo, básicamente, aprender a moverse en Nueva York semana a semana. Habló mucho de lo indispensable que fue Rommel en ese momento de su vida, cuando intentaba ponerse de pie.
Ese es mi sueño para el sitio: que cuando alguien llegue a un nuevo lugar, exista un medio pensado específicamente para esa persona y sus necesidades. No nos damos cuenta de cuánto del contenido del New York Times, el Washington Post y otros medios trata sobre cómo navegar la vida, vivir más sano o lidiar con la ansiedad —temas que suelen estar dirigidos a personas educadas y con recursos—, mientras que los problemas y desafíos cotidianos de las personas migrantes casi nunca se abordan.
Documented recibió apoyo de una aceleradora en sus comienzos y todavía obtiene subvenciones filantrópicas. ¿Cómo es su modelo de ingresos y cómo están buscando reducir la dependencia de esas subvenciones?
Al principio recibimos financiamiento a través de Civil, un proyecto experimental que probaba el uso de blockchain en el periodismo. Financiaron a nuestro medio junto con otros 11. Civil no tuvo éxito, pero estoy muy agradecido porque nos dieron un fondo, ayudaron a construir nuestro sitio web y nos permitieron dejar nuestros trabajos para dedicarnos a esto a tiempo completo.
También recibimos un enorme apoyo de la aceleradora Brooklyn Org, no en dinero, sino en forma de espacio de trabajo, asistencia contable y apoyo legal para obtener el estatus 501(c)(3) [exención fiscal federal para organizaciones sin fines de lucro en Estados Unidos], y construir la infraestructura necesaria para operar.
Los primeros dos o tres años fueron muy duros para conseguir apoyo de fundaciones en EE.UU., pero con el tiempo logramos sumar muchas. Hoy, alrededor del 85 % de nuestro financiamiento proviene de fundaciones, un 10 % de donantes individuales y un 5 % de publicidad.
Queremos hacer crecer las donaciones individuales y los ingresos por publicidad, aunque creo que las fundaciones siempre van a tener un rol en nuestro modelo de negocio. No queremos depender de una sola fundación que aporte el 50 % de nuestro presupuesto, sino tener una diversidad de apoyos.
Ha habido una falla de mercado en las noticias locales. Para mantener la calidad del trabajo, siempre será necesario combinar fondos de fundaciones, individuos y publicidad. Y cuando se trabaja con comunidades de bajos ingresos, es difícil obtener el nivel de apoyo individual necesario para sostener las operaciones.

El dinero filantrópico suele venir acompañado de la ambición de escalar el negocio, y en su sitio web también mencionan la escala como una estrategia. ¿Cómo abordan ese tema?
En realidad, ahí hay cierta tensión con algunos financiadores. Algunos querrían ver a Documented crecer y expandirse a otras 20 ciudades. Para nosotros, escalar significa llegar a más inmigrantes en la ciudad de Nueva York y ampliar nuestra base aquí, lo cual ya nos parece muy ambicioso.
Muchos filántropos están tomando ideas del mundo del capital de riesgo. Vienen del sector tecnológico, con la visión de que si algo funciona bien en un lugar, el objetivo es replicarlo en muchos otros. En una empresa como Uber, cuanto más crece, más barato resulta expandirse a nuevas ciudades. Pero con un medio local impulsado por la comunidad, eso no aplica: no ahorraríamos dinero abriendo otros cuatro Documented en distintas ciudades, porque construir vínculos profundos con una comunidad no tiene economías de escala.
Recientemente recibimos una beca de la Knight Foundation para capacitar a otras redacciones sobre cómo crear productos periodísticos para comunidades migrantes en sus propias zonas. En los últimos cinco años, más de 100 medios nos contactaron para aprender a desarrollar un producto y comenzar un modelo de corresponsales comunitarios. Preferimos difundir las herramientas que tenemos, sin que eso implique que seamos nosotros quienes tengamos que instalarnos en otros lugares.
¿Hay algún legado que te gustaría dejar como cofundador de Documented?
Hablar de legado me hace sentir que estoy por jubilarme [risas]. Cuando fundamos Documented, Max y yo éramos periodistas bastante tradicionales, con ideas clásicas del periodismo que nos enseñaron en la universidad. Al principio pensamos que la traducción era lo único que faltaba para llegar a las comunidades migrantes: hacer el mismo periodismo, pero traducido. En este camino descubrimos que había muchos otros medios reflexionando sobre qué es una historia y para quién se cuenta.
Avanzando con Documented, mantenemos ese espíritu: no perder de vista esa pregunta mientras crecemos y llevamos este trabajo a otros lugares.
El Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa te otorgó el Premio a Campeón Local en 2024. ¿Qué significa para ti recibir un reconocimiento así?
Llevé a mi mamá, fue muy lindo [risas]. Le ayudó a entender un poco mejor lo que hago, al ver mi trabajo. Esa fue, sin duda, una de las mejores partes. El reconocimiento de tus colegas es algo que motiva, valida y te da impulso para seguir adelante en un trabajo que a veces puede ser realmente estresante y duro. Pero nosotros tratamos de mantener el foco en el impacto en la comunidad: en cómo nuestros lectores y las personas que usan nuestro trabajo semana a semana responden a él.
¿Llegaste hasta aquí? ¡Gracias! Si te quedaste con curiosidad sobre cómo medir el impacto en tu medio como lo hace Documented, puedes leer nuestra guía.
Si quieres leer más sobre experiencias de medios como Documented, explora las ediciones pasadas de nuestro newsletter en inglés Sustainable Connections. Algunas de ellas las encontrarás traducidas en nuestro blog.